¿Qué hace realmente un acuerdo de compraventa?
Es el contrato que responde a la pregunta más difícil de cualquier sociedad: si un socio fallece o debe salir, quién compra su parte, a que precio y con que dinero. Sin el acuerdo, la parte del socio fallecido pasa a su sucesión, lo que puede significar dirigir el negocio junto a un cónyuge en duelo que nunca lo quiso, o una venta forzada.
El acuerdo lo redacta su abogado. Lo que resuelve el seguro es la tercera pregunta, el dinero, porque la obligación de compra llega justo en el momento en que el negocio es más fragil. Un acuerdo que obliga a los socios sobrevivientes a comprar sin garantizar los fondos simplemente convierte una tragedia en una deuda.
¿Cómo financia el seguro de vida la compra de la participación?
Cada socio esta asegurado y, cuando uno fallece, el beneficio de la póliza aporta el efectivo que compra su parte a la sucesión al precio acordado. La familia recibe el pago pronto y de forma justa, los socios sobrevivientes se quedan con la empresa de manera limpia y nadie pide prestado contra un negocio herido.
Las dos estructuras clasicas son la compra cruzada, donde los socios tienen pólizas sobre los demás y compran la parte directamente, y la compra por la entidad, donde la empresa tiene las pólizas y redime la parte. Cuál conviene depende del número de socios, de las consideraciones fiscales que evaluara su contador y de como este redactado el acuerdo. La jurisprudencia federal reciente también cambio la forma en que las pólizas en manos de la entidad pueden afectar la valuación de la empresa para efectos del impuesto sucesorio, y por eso esta es una conversación de tres sillas: su abogado, su contador y su agente, juntos. Nos sentimos cómodos ocupando una de las tres sillas y coordinamos con gusto con las otras dos.
¿Cuánto cuesta y cuando deben establecerlo los socios?
El costo depende de la edad y la salud de cada socio y de los montos de cobertura que exija la valuación, y el seguro a término suele cumplir la función de manera accesible durante los años en que la sociedad necesita protección. El momento correcto es ahora, mientras todos los socios sean asegurables, porque un solo diagnóstico puede volver imposible toda la estructura.
El patrón que vemos una y otra vez: los socios coinciden en que la compraventa importa, la dejan detrás del trabajo urgente y la retoman solo cuando la salud de alguien cambia, momento en el que la cobertura es cara o no está disponible y las opciones se reducen a las malas. Una hora con números reales lo resuelve. Hacemos la comparación entre compañías y las pólizas quedan en manos de quién especifique el acuerdo.
